• 24 de Enero de 2012

    “Iniciativas como el Madrid Network Challenge ayudan a salir fuera para crear riqueza en nuestro país”

    • Los responsables de la empresa ganadora del Madrid Network Challenge, GCM Communications Technology, acaban de regresar de Silicon Valley, viaje incluido en el premio de esta competición, promovida por Madrid Network con la colaboración de Opinno, destinada a impulsar las compañías innovadoras ubicadas en la Comunidad de Madrid.

      Entrevista con Vicente Díaz y Jordi Vallejo, presidente y vicepresidente de Tecnología de GCM Communications Technology

      GCM Communications Technology, desarrolladora de una tecnología propia -OTDM- que permite mejorar los sistemas de comunicación eliminando el ruido, resultó elegida entre cerca de 40 empresas que se presentaron al Madrid Network Challenge. El premio, además del viaje a Silicon Valley para exponer su modelo de negocio a expertos en innovación y desarrollo, incluía un mes de incubación en San francisco, 3.000 euros y la publicación de un artículo en la revista Technology Review.

      Bienvenidos, ¿qué tal ha transcurrido empresarialmente hablando vuestra estancia en Silicon Valley? Estamos muy contentos con la experiencia. Los objetivos que nos propusimos los hemos sobrepasado ampliamente, ya que pretendíamos una primera aproximación a las empresas claves del sector PLC (Power Line Communications, comunicaciones por la línea eléctrica), donde nuestra tecnología puede aportar mucho valor, y hemos conseguido contactar con la compañía más grande de este campo en Estados Unidos, con la que estamos en negociaciones. Todo ha ido muy rápido y bien y ya nos han propuesto unos primeros tests de nuestra tecnología para utilizarla en su equipamiento.

      ¿Por qué os presentasteis al Madrid Network Challenge? Por el reconocimiento, para que nos sirviera como trampolín para llegar a posibles clientes. Las grandes empresas reciben miles de solicitudes de emprendedores y este premio nos da una categoría que nos distingue.

      ¿Qué os ha aportado la competición, aparte del premio? Como ya te he comentado, reconocimiento. Algo muy importante fue el jurado, formado por personas expertas e internacionales, de gran prestigio, cuyo reconocimiento nos ha añadido valor. Además, en estos concursos te encuentras con otros innovadores con los que compartes ideas y estableces relaciones importantes para el futuro. Aunque no hubiéramos ganado, sólo por el contacto con el jurado y con las otras personas que se presentaron ya hubiera valido la pena.

      ¿Pensáis que se deberían potenciar acciones de este tipo? Sí, está claro que benefician mucho a los emprendedores, ya que los encargados de valorar los proyectos tienen un gran prestigio internacional. En España nos infravaloramos y estas competiciones nos ponen en el lugar que nos corresponde, dan valor al esfuerzo del emprendedor, no siempre reconocido. Estamos en un país en el que no hay dinero para las buenas nuevas ideas, por lo que todo es bienvenido. Además, iniciativas como el Madrid Network Challenge aportan valor y riqueza al país, ya que permiten salir fuera para crear empleo dentro.

      ¿Es imprescindible salir fuera para que te reconozcan en tu propio país? Como dice el refrán, Spain is diferent, y en el tema empresarial, también. La gran empresa española es lenta, porque tiene demasiados niveles hasta llegar al que tiene el poder de decisión. Hay demasiada burocracia. En Estados Unidos, las cosas son más fáciles, el acercamiento a las grandes empresas requiere un buen nivel de inglés y contactos, sobre todo de inversores.

      ¿Qué les recomendaríais a los emprendedores que quieran acudir al mercado americano? Si no conocen a nadie de allí, que participen en competiciones de este tipo para que les ayuden a obtener contactos y les abran puertas. Por otra parte, el otro gran hándicap es la necesidad del inglés como herramienta no ya básica, sino hiperbásica. Los americanos son muy exigentes a la hora de tener una comunicación fluida, por lo que los emprendedores que quieran salir fuera tendrán que dominar el idioma, porque si no, no podrán transmitir su idea. Vivimos en un mundo globalizado, pero al final la comunicación es persona a persona, por lo que tenemos que potenciar los idiomas, que son los que nos van a abrir las puertas para poder vender todo lo excelente que tenemos en España.

      Volviendo a vuestra estancia en Silicon Valley, ¿cómo están las cosas allí, en el corazón de la innovación mundial? Durante el mes que hemos estado allí, hemos convivido con otros emprendedores, lo que te da mucha información sobre lo que está pasando. En Silicon Valley ya hay más venture capital, asumen más riesgo, se puede decir que en Estados Unidos no sólo hay brotes verdes, sino que están maduros.

      ¿Habéis notado mucha diferencia, no ya con España, con Europa? Por supuesto, en Europa todavía hay muchas limitaciones en la forma de trabajar, no somos tan rápidos como los americanos o los asiáticos. No hay forma de engranar todo: grandes empresas, pymes, inversores… En cambio, en Estados Unidos están constantemente preocupados por mejorar lo que tienen y no tanto por los resultados, por ello las empresas destinan parte de los beneficios a capital riesgo, generan investigación y aportan capital a las universidades. Se puede decir que ellos juegan en otra liga, mucho más rápida e innovadora.

      ¿Y ahora, qué? ¿Asia? En Asia ya tenemos un acuerdo con un gran fabricante que necesita esa tecnología. El mercado asiático es hoy muy importante, pero no sólo para España, sino para el resto del mundo también. Nosotros estamos trabajando a la par en Estados Unidos y Oriente.

      Para terminar, un consejo para los que tienen una idea, pero que aún no se han atrevido a llevarla a la práctica. Que lo hagan cuanto antes, que no abandonen por los límites educacionales o por el miedo al fracaso. Es precisamente el fracaso lo que te permite mejorar. Es normal cometer errores y de eso se aprende. La gente que ha tropezado ya tiene mucho camino andado y además estará más atento para que no vuelva a ocurrir. En Estados Unidos eso lo valoran mucho, no como aquí.